¿Ley o conciencia?
12/01/2020 Fanny Beerepoot y su hermano Rembertus, ambos misioneros en Tasmania (Australia) llegaron en 2011 a la conclusión de que pagar impuestos iba en contra de la ley de Dios. Así que dejaron de pagarlos y tal cual se lo comunicaron por carta, nada más y nada menos, que a la reina Isabel II y al primer ministro tasmano. Finalmente, han sido juzgados y condenados a pagar 1.400.000 euros entre los impuestos que no habían pagado y la multa por no hacerlo. Puede leerse la historia completa aquí .