Ay, capitán, mi capitán (reflexiones sobre la educación encima del pupitre)
José María Agüera Lorente Este agosto pasado se cumplió el primer aniversario de la muerte del actor estadounidense Robin Williams. Lo supe por una efímera alusión en algún noticiario de la radio. Si uno echa un vistazo en internet lo encuentra en fotografías casi siempre sonriente, lo cual cuadra con sus muchos papeles cómicos en películas de éxito. Pero en mi memoria su rostro siempre es el de John Keating; sí, ya saben, el profesor de literatura personaje protagonista del filme El club de los poetas muertos, drama dirigido por el australiano Peter Weir estrenado en 1989. Pertenece esta película a ese grupo (no sé si género) de historias que se desarrollan en contextos académicos y cuyos protagonistas son los profesores y sus alumnos cuyas relaciones proporcionan la materia prima a partir de la que los guionistas dan forma a sus narraciones, en bastantes casos con vocación de verosimilitud. Supongo que si es así es porque hay pocos ámbitos humanos en los que sea tan intensa y ...