Los mormones y la salamandra (Gabriel Andrade)
El mundo de los mormones me fascina, en parte debido a una gran tensión que hay en el seno de esta cultura religiosa: la forma en que se combina lo ultramoderno con lo arcaico. Por una parte, los mormones han destacado por sus innovaciones tecnológicas y su enorme talento para la ciencia ficción. He estado en Salt Lake City, y es una ciudad cuyo modernismo deslumbra, no sólo en sus edificios (por ejemplo, el grandioso centro para el resguardo de genealogías), sino también en los eventos que allí se organizan, etc. Pero, por otra parte, las creencias de los mormones son de las más absurdas que se puedan encontrar (no quiero decir con esto que las creencias de las otras religiones no sean absurdas, pero como bien dice Sam Harris, en el caso de los mormones, la improbabilidad de sus doctrinas es aún mayor). Y, muchos de los aspectos del mormonismo proceden de prácticas y creencias mágicas arcaicas (ha de admitirse que las grandes religiones monoteístas han hecho un esfuerzo por deslast...