Un agradecimiento personal al ateísmo –y una advertencia-
Por Matías S. Holze El que diga que nunca creyó en supercherías, fraudes y mitos está seguramente mintiendo. Hasta el más ferviente escéptico fue alguna vez un supersticioso o un creyente en algo, sea timo espiritual o pseudociencia. Sobre esto la página Magufobusters dedicó una serie de interesantes post –titulado Magufos Anónimos - en que los escépticos cuentan cómo salieron del oscurantismo, el dogma y las irracionalidades varias. Yo claro, no escapo de esto. Entre los fraudes y vulgar estafas en los que creí se encuentra Zeitgeist, pedagogías alternativas, conspiraciones del 11 S. y otras, el psicoanálisis, chakras, “energías” misteriosas, reencarnación, transgénicofobia, 10% del cerebro, hemisferio izquierdo “lógico” y hemisferio derecho “artístico”, Kimatica, “misterios” egipcios e incluso me interesé por la teoría de los Alienígenas Ancestrales. Lamentablemente mi pasado es completamente magu...