Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Filosofía de la pseudociencia

El método en El péndulo de Foucault

Imagen
José Luis Ferreira Después de resumir el método científico haciendo y una lista de  cuidados  y otras de  descuidos  y más  descuidos , no estaría mal contraponerlo con algún otro “método alternativo”. En su libro  El Péndulo de Foucault ,  Umberto Eco  (1989) describe un método de esos, uno que, por lo demás, es seguido de manera más o menos consciente por los  magufos  adeptos a inventar misterios que nunca resuelven. Para situar el método en su contexto conviene saber algo del argumento del libro. Una empresa editorial tiene dos divisiones. La primera publica libros respetables en varias disciplinas académicas de los que no se puede esperar ningún beneficio económico. La segunda publica libros ocultistas de autores dispuestos a pagar por ello, y sirve para financiar la primera división. Los tres personajes principales trabajan para esta editorial y ocupan gran parte de su tiempo en la "Escuela de Irrelev...

Las señales de aviso

Imagen
José Luis Ferreira He aquí la lista incompleta prometida sobre  descuidos  a la hora de querer saber. Son la señales de aviso de la pseudociencia. (Ver también  esta lista  en El retorno de los charlatanes.) Se basa en anécdotas o testimonios personales. (Desde que uso baba de caracol tengo la piel más suave.) Excusa los fallos en lugar de buscar hipótesis alternativas. (Página de James Randi: cuando alguien falla la prueba para el millón de dólares siempre busca una  excusa : “no me han funcionado los poderes de zahorí porque tenía una indigestión”.) Complica la hipótesis para justificarla. (Círculos en los cereales: hipótesis de extraterrestres-que quieren comunicarse-que lo hacen crípticamente-que no se quieren dejar ver-….) No presenta hipótesis falsables. (Astrología: cualquier cosa puede pasar, siempre se busca alguna influencia para explicar las cosas.) No muestra serios intentos de refutar la hipótesis. (P.e., no se quieren hacer...

La mala ciencia

Imagen
José Luis Ferreira Así como encuentro más ilustrativo enumerar los puntos de la lista de cuidados del método científico que decir eso de “enunciar hipótesis-buscar datos-confirmar o rechazar hipótesis”, encuentro también más fructífero señalar a mis estudiantes la lista opuesta a la de cuidados. A cada cuidado corresponderá un descuido, y viceversa. Sin embargo, es mucho más entretenido buscar descuidos. Tanto que la lista se alarga hasta el infinito. Pero voy a dejar para una siguiente entrada (o entradas, ya veremos) la nominación de descuidos, de manera que hoy solo voy a hablar de cuatro tipos de mala práctica científica como resumen de la lista de descuidos. Señalo a continuación cuatro tipos de mala práctica científica. En la lista prometida iremos a los detalles. Acepto, por supuesto, más categorías. -No seguir los protocolos de la comunicación científica. Por ejemplo, se presentan resultados provisionales como definitivos, o se acude a la prensa normal en luga...

... y de los pocos errores

Imagen
José Luis Ferreira Con frecuencia encuentro más ilustrativo hablar de los errores que de los aciertos para distinguir una ciencia de una falsa ciencia. La ciencia comete errores, la falsa ciencia no. O por lo menos, no errores que reconozcan sus practicantes. Cuando a comienzos de los años 80 del pasado siglo apareció una extraña y mortal enfermedad hubo que hacer mucha investigación antes de dar con el agente que la causaba. Se formularon distintas hipótesis: causas ambientales, bacterias, hongos, … hasta que se dio con el HIV. Las causas de transmisión fueron también objeto de muchos estudios y también se desterraron hipótesis que todavía los ignorantes temen. La posible cura avanza todavía más despacio. Atrás han quedado hipótesis erradas, vías muertas de investigación que no llegaron a ninguna parte, experimentos fracasados, pruebas que solo sirvieron para decir que la verdad no estaba por ese lado. Aquí un experimento resultó estar mal diseñado, allá se tomaron r...

De las muchas afirmaciones...

Imagen
José Luis Ferreira Tomemos la interpretación de los sueños. Hay que hacer una traducción del sueño y, tal vez, de alguna característica de la persona a una patología, obsesión o, en general un diagnóstico que permita la curación o mejoría. Para ello hay que traducir cada uno de los elementos del sueño en algo que tenga que ver con la psicología del sujeto y mostrar que eso tenga valor terapéutico. El diccionario que indicara cómo hacer estas traducciones tendría literalmente decenas de miles de entradas. Cada una de ellas sería una afirmación del tipo: tal cosa en combinación con tales otras en tal tipo de sueño en tal tipo de individuo tiene tal significado. La validez de cada una de ellas debería estar respaldada por unos cuantos estudios que involucraran a un respetable número de casos y en lo que se tuvieran los cuidados de establecer grupos de control y usar el método del doble ciego, por lo menos. Necesitaríamos varias decenas de miles de estudios para validar la interp...